(CRONICA) Bob Wayne & The Outlaw Carnies + The Boo Devils – Sala El Sol – 06/06/14

BOB WAYNE & THE OUTLAW CARNIES + THE BOO DEVILS

Madrid Sala El Sol 06/06/14

Uno de los cantantes y compositores más “outlaw” del country volvía a tierras españolas y, aunque no soy un furibundo seguidor de este tipo de sonidos, reconozco que la “curiosidad” me pudo y decidí acercarme a la céntrica sala El Sol para vivir en primera persona uno de sus célebres conciertos, como rezaba la publicidad del evento. El resultado no pudo ser más satisfactorio y la experiencia la recomiendo encarecidamente, no ya a los seguidores del estilo que seguro que conocen sus bondades tanto en estudio como en directo más que de sobra, sino a cualquier seguidor de la buena música y a los amantes de los buenos conciertos porque lo que ofreció el señor Wayne me pareció para quitarse el sombrero de principio a fin.

The Boo Devils

Pero antes de disfrutar de la descarga del americano y sus secuaces salían a escena, con puntualidad británica, The Boo Devils, banda encargada de amenizar la espera hasta que Bob pisara las tablas. Últimamente me quejo en mis crónicas de la mala elección de los grupos invitados en algunos conciertos pero esta vez no fue el caso porque los madrileños encajaron como un guante en esa labor, ganándose poco a poco con su buen hacer a un público que fue poblando la sala con el transcurso de su actuación.

The Boo Devils

*Mala Suerte” es su último trabajo y el que están presentando allá por donde se les reclama pero, sin embargo, dos temas de su debut discográfico “Act One” como “Burnin´Town” y “Get Drunk” les sirvieron para abrir fuego, romper el hielo e iniciar ese viaje en el tiempo que supone su música el cual tendría continuidad con la nueva y variada “Who Killed Gina?” de “Mala Suerte”, en la que Al se colgó la acústica que le acompañaría la mayor parte de la actuación.

The Boo Devils

Sonaron muy compactos y se nota que no son “nuevos” en esto a pesar de tener tan solo dos trabajos editados hasta la fecha. Cada uno de sus miembros, empezando por el fundador Joe Gabardo hasta llegar a Diego Serrano, el más joven de los cinco, tiene su labor muy clara y la ejecuta a la perfección. Buenos coros tanto de Diego (compartiendo micrófono con Emmanuel) como de Joe para acompañar a la perfecta voz para el estilo de Al Navarro mientras sus guitarras sobrevuelan la sección rítmica de Vicki y Emmanuel, batería y contrabajo respectivamente, que no tiene desperdicio.

The Boo Devils

“The Ballad Of The Cheaters” y “Dark Country” relajaron en cierta manera el ritmo que, poco a poco, volvió con “Wire Mouth Girl” y, sobre todo con “Devil Waits At Home”, que podría formar parte de la banda sonora de cualquier película americana de los 50´s o 60´s y ser bailada por unos adolescentes en su fiesta de graduación, ambas de “Act One”, con las que afrontaron la recta final de su concierto con el público algo más receptivo a su propuesta.

The Boo Devils

“The First In Line”, otro de los singles extraídos de su último trabajo, y “Buzzin´ Bop, donde Joe soltó la guitarra para encargarse de la armónica, pusieron el punto y final a un más que correcto concierto del quinteto porque, aunque Emmanuel ya estaba preparado subido encima de su contrabajo para interpretar “Inferno” ajeno a todo, les forzaron a terminar y ese tema se quedó en el tintero. Lástima terminar así porque no hubiera pasado nada por darles tres minutos más pero bueno, así es la vida del telonero y Bob Wayne aguardaba su turno. Notables.

Bob Wayne

Había leído con anterioridad crónicas alabando las virtudes en directo del músico de Seattle pero lo cierto es que las altas expectativas que tenía creadas quedaron pulverizadas por lo que el country rocker ofreció acústica en mano, chaleco de cuero y pañuelo en la cabeza. Y no sólo me produjo gran impacto la duración del show (casi dos horas sin largas pausas y tocando la mayor parte del tiempo a piñón) sino también lo bien ejecutados que fueron los temas y la facilidad que mostró para interactuar con el respetable, llegando incluso una parte del show en la que tocó sin problema alguno (pese a que se disculpara de antemano un par de veces por si se equivocaba ya que alguna de las peticiones nunca había sido interpretada en directo según comentó) cualquier tema de su discografía que le fuera pedido. Esto sí que no es habitual y con dicho gesto se ganó a una audiencia que, a estas alturas del concierto, sin duda ya estaba entregada al americano.

Bob Wayne

“Till The Wheels Fall Off” y su particular bocina de tren reproducida por el propio Wayne fue su carta de presentación, tal y como viene siendo habitual en esta gira, y el ambiente que se respiraba en la sala era el de las grandes citas, pese a las dimensiones de El Sol, con la gente dispuesta a acompañar a Bob en su particular viaje por la carretera, hábitat natural del músico que se pasa la mayor parte del año girando, cosa que se nota, y mucho.

Bob Wayne

La banda que le acompaña, los Outlaw Carnies, me pareció espectacular también y está formada por músicos de primer nivel (cuyos nombres desconozco ya que van cambiando) como demostraron no sólo con los temas “fijos” del set, sino con los que tuvieron que improvisar a petición del público y que no les hicieron cambiar el rictus en ningún momento. Tal vez esa fue la mayor “pega” que le pongo, la aparente pasividad y frialdad con la que interpretaron las canciones dejando todo el peso de la conexión artista-público al vocalista que, por otro lado, estuvo excelso en esa labor en todo momento.

Bob Wayne

Entre las muchas canciones interpretadas hubo sitio un poco para todo. Desde la presentación de temas nuevos de su último trabajo, “Back To The Camper”, como “Till I Die” o “Sam Trucker” (lástima que la ausencia de vocalista femenina le impidiera tocar “20 Milles To Juarez”), temas pausados (que predominaron) como la celebradísima “Workn´ Man”, “Love Songs Suck”, “Reptile”, “Round Bound”, “Get There When I Get There” o las peticiones de asistentes del tipo “La Diabla” o “Blood To Dust”, hasta los habituales temas “movidos” del estilo de “Everything´s Legal In Alabama”, “Driven By Demons”, “Wired Up” o “Mack” con los que era imposible que no se te fueran los pies.

Bob Wayne

Por supuesto si tuviera que citar un momento como el álgido del concierto este sería cuando presentaron “Fuck The Law”, rebautizado como “que se joda la ley” para la ocasión, y cuyo título fue coreado en castellano por toda la sala ante la sonrisa de Bob, al que se le veía encantado con la respuesta de la audiencia.

Bob Wayne

Los últimos treinta minutos del concierto se los pasó diciendo que si queríamos “una más” mientras no paraba de tocar temas pedidos por la gente o los que a él se le antojaban pero ya digo, daba lo mismo, todos eran igual de bien ejecutados y recibidos hasta que el organizador tuvo que decirle que tenía que ir terminando a lo que Wayne contestó que sólo había tiempo para una más, provocando las risas de todos. De buen humor también iba bien servido.

Bob Wayne

Así, “Spread My Ashes On The Highway” puso el punto y final (no se marchó del escenario para hacer ningún bis tocando “del tirón”) precedido por la presentación de la banda cuyos miembros hicieron cada uno un escueto solo mientras eran aplaudidos tras la que, y con el resto del grupo todavía tocando su parte final, dejó su guitarra y se bajó del escenario para darse un baño de multitudes mostrando, una vez más, su lado más cercano mientras era ovacionado por la sala con fervor.

Bob Wayne

Seguro que pronto le tendremos de nuevo por estos lares haciendo lo que mejor sabe hacer, contar historias guitarra en mano como si de un trovador se tratase. Si se acerca a tu ciudad y te gusta disfrutar de la música en vivo de calidad, no dudes en pasarte por alguno de sus conciertos. No te arrepentirás.

Texto y Fotos: David Ortego

Galeria Completa de Fotos del Concierto

https://www.flickr.com/photos/theconcertinconcert/sets/72157644896611377/

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Sobre Roberto Fierro

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