(CRONICA) CLUTCH + GRAVEYARD + KAMCHATKA – Madrid – Sala But – 11/12/2019

CLUTCH + GRAVEYARD + KAMCHATKA Madrid Sala But 11/12/2019

El último mes del 2019 venía cargado de citas interesantes de muy diverso pelaje en lo que a conciertos se refiere y también, seguramente, de dolorosas coincidencias para algunos seguidores. Para muestra un botón. La noche que nos ocupa la capital albergaba, además de la primera de las dos actuaciones que Clutch ofrecerían y motivo de esta crónica, el concierto de Tobias Forge con sus Ghost y el de los ucranianos omnipresentes en nuestro país Jinjer en su primer visita como cabeza de cartel.

Kamchatka_01@Sala But

Había donde elegir pero, como por razones personales no podía ir a la segunda fecha de los americanos, finalmente me decanté por asistir al interesante cartel de la sala But dejando para mejor ocasión a los otros dos grupos. Qué le vamos a hacer, la vida está llena de elecciones y, a toro pasado, no me arrepiento de mi decisión porque los tres grupos dieron, a su manera, buenos conciertos.

Kamchatka_02@Sala But

A la hora de la apertura ya había algunas decenas de seguidores apostados en la puerta de la sala preparados para coger el mejor sitio posible y, aunque el goteo de personas fue constante durante la descarga del primer telonero, Kamchatka, los suecos tuvieron una audiencia bastante aceptable para ser un día laborable y salir puntuales diez minutos antes de las ocho de la tarde.

Kamchatka_05@Sala But

El trío venía presentando su notable “Hoodoo Lighting” que había visto la luz apenas dos semanas antes de esta actuación y, precisamente, con las dos partes de “Blues Science” que lo abren (“Thunder Rise” y “Hoodoo Lighting”) arrancaron un concierto de apenas media hora que nos dejó con ganas de bastante más.

Kamchatka_09@Sala But

Con un sonido muy bueno y compensado, y dado que no disponían de demasiado tiempo, se centraron en sus trabajos editados en esta década dejando como tema más antiguo y excepción a lo dicho “No” de su debut homónimo. Así, a continuación, cayeron “Pressure” y “TV Blues” de “The Search Goes On” y “Bury Your Roots” respectivamente en los que sus influencias del blues, el stoner, el jazz y la psicodelia se mezclaron a la perfección cosechando muchos aplausos al término de sus canciones muestra de que estaban gustando al personal.

Kamchatka_10@Sala But

Thomas “Juneor” Andersson se mostró impecable en todo momento, tanto a la guitarra como a la voz, bien arropado por los coros de un viejo conocido para los seguidores de Opeth, su ex teclista Per Wiberg, que en Kamchatka se ocupa del bajo (y de algunas partes vocales solistas) formando una sólida base rítmica con el solvente baterista Tobias Strandvik. Pese a ser un power trío sonaron muy compactos y sin fisuras a lo largo del concierto lo que dice mucho de la calidad como músicos que todos ellos poseen.

Kamchatka_06@Sala But

“Let It Roll”, con cierto regustillo al “Burn” de Deep Purple por momentos, cerró la presentación del último disco antes de que la citada ”No” y una escueta y contundente “Perfect” diera por finiquitada una actuación que a muchos no nos hubiera importado que hubiera durado más porque, personalmente, se me pasó volando. Buena señal y buen comienzo (aunque nosotros no viéramos la colaboración del baterista de Clutch como si ha sucedido en otros lugares) para una velada a la que aún le restaban muchos minutos.

Graveyard_01@Sala But

Rápido cambio entre bandas para recibir a sus compatriotas Graveyard a quienes, si eres seguidor suyo, has tenido ocasión de ver en nuestro país en numerosas ocasiones porque son bastante asiduos desde su primera actuación en el Azkena del 2012 y posterior visita en gira a la extinta sala Arena (entre otros lugares) en 2013. Desde aquella vez, y con la fugaz separación y posterior reunión de por medio (de lo más flipante en este apartado que he visto), en el último lustro han venido en gira y a todo tipo de festivales pero, a bote pronto, no les recuerdo abriendo para nadie. Curioso que lo hayan hecho con Clutch, aunque lo van a volver a hacer con Opeth el año que viene en USA.

Graveyard_02@Sala But

Como “Peace”, su última entrega, tiene ya año y medio y les tuvimos el año anterior en el Garage Sound de Rivas con él recién salido del horno no es que vinieran “estrictamente” a presentarlo por lo que su repertorio fue bastante variado. Eso sí, el que muchos consideramos su mejor trabajo (me refiero evidentemente a “Hisingen Blues”) copó casi la mitad de las canciones interpretadas. Está claro que, aunque su discografía es interesante, ellos y muchos de nosotros parece que tenemos claro donde tocaron “techo”.

Graveyard_03@Sala But

También puntuales, y con el mismo reducido espacio que sus predecesores, desfilaron los miembros del cuarteto saludando y tomando sus respectivas posiciones mientras eran aclamados por sus seguidores. La habitual “Walk On” de “Peace” fue la encargada de iniciar un concierto ante el que no albergaba muchas esperanzas ya que mis últimos encuentros con los suecos me habían resultado bastante aburridos, pese a su impecable interpretación.

Graveyard_04@Sala But

Desde luego influye mucho en el devenir y la percepción de sus descargas tanto el repertorio elegido como la actitud de sus miembros, en general, y de su vocalista/guitarrista Joakim Nilsson, en particular. Según lo “animado” que esté (es un decir porque  la “calidez” y cercanía siempre brillan por su ausencia) y lo bien o mal que tenga la voz el concierto resulta mejor o peor. ¿Qué nos tocaría esa noche? Mi respuesta, sin ser la mejor de las noches que les he visto, es que no estuvieron nada mal y su actuación me pareció correcta. Ya es más de lo que puedo decir de mis últimas dos experiencias con ellos, cosa que celebro.

Graveyard_05@Sala But

“Thin Line” nos transportó a su ya lejano debut homónimo mientras que la no tan habitual “From A Hole In The Wall” les sirvió para recordar al flojo “Innocence & Decadence”, que bien podría estar en la banda sonora de alguna película de Tarantino como algunos otros temas suyos, mientras que la infalible y cargada de sentimiento “Uncomfortably Numb” me recordaba por qué “Hisingen Blues” sigue siendo mi disco favorito de ellos.

Graveyard_06@Sala But

Fieles a su sobrio estilo en escena, y tan parcos en palabras como siempre, Joakim y su compañero a las seis cuerdas, Jonathan Ramm, se gustaron y lucieron alargando algunas partes de ciertas canciones mientras la base rítmica formada por Truls Mörck y Oskar Bergenheim se mostró totalmente compenetrada con sus compañeros fruto, imagino, de todos los conciertos que hacen al año desde que se unieron a Graveyard.

Graveyard_08@Sala But

“Bird Of Paradise” cerró el capítulo de “Peace” dejándose para la recta final un trío ganador como la lenta, bluesera y emocionante “Hard Times Lovin´” y las clásicas “Hisingen Blues” y “The Siren” (esta última no podía faltar, evidentemente), donde Nilsson sufrió un poco en determinados momentos para cantarla, que levantaron los ánimos de una audiencia que ya esperaba expectante al cuarteto de Maryland.

Graveyard_11@Sala But

Una vez retirados los elementos e instrumentos usados por Graveyard y Kamchatka el escenario de la But se quedó diáfano para que el incombustible Neal Fallon se moviera de un lado a otro a su antojo. Creo que es más que consciente de que en él recae casi totalmente el peso escénico de Clutch pues el estatismo del bajista Dan Maines (al fondo del lado derecho si mirabas al escenario) y del guitarrista Tim Sult es casi absoluto.

Graveyard_13@Sala But

Si echamos un vistazo a los repertorios que estaban interpretando en esta gira de presentación de su último disco “Book Of Bad Decisions” es fácilmente observable que los americanos no repiten setlist dos noches seguidas. Esto es algo que siempre he aplaudido a los grupos ya que creo que demuestra una versatilidad y unas ganas de ofrecer a los seguidores un plus.

Graveyard_12@Sala But

Por el contrario tenemos el inconveniente de que nos pueda parecer mejor o peor lo interpretado el día anterior o siguiente al que nos ha tocado en suerte pero, en mi opinión, es aceptable correr ese riesgo. Por este motivo merecía la pena acudir los dos días programados en Madrid ya que, a excepción de tres canciones, el concierto del viernes fue totalmente diferente al que nos ocupa. Lástima que no pudiera asistir pero seguro que sí lo hicieron algunos de los seguidores más fieles de Clutch obteniendo como recompensa la friolera de 31 canciones distintas. Ya podían aprender otros.

Clutch_01@Sala But

Con una sala hasta la bandera, recordemos que las entradas estaban agotadas desde hacía tiempo, los yanquis fueron recibidos con fervor cuando, con algo de retraso, al fin aparecieron para no dejar títere con cabeza. Y eso que, ya desde los últimos compases del concierto de Kamchatka, las personas que ocupaban las primeras filas fueron obligadas a echarse para atrás dejando un espacio a modo de foso improvisado evitando cualquier opción para el crowdsurfing.

Clutch_03@Sala But

Supongo que no confiaban en que la gente no se viniera arriba con la música y la cerveza y obviara el mensaje que aparecía pegado en la puerta de entrada a la sala prohibiendo esta práctica… En todo el tiempo que llevo cubriendo conciertos jamás vi crear un foso de este modo, ni en esta sala ni en ninguna otra, pero lograron su objetivo. De todos modos, con crowdsurfing o sin él, Fallon y los suyos no hicieron prisioneros.

Clutch_05@Sala But

“How To Shake Hands” fue la elegida esta noche por el cuarteto para iniciar su descarga y la que pagó un poco el pato de los ajustes iniciales en el sonido (por suerte esta sala es una garantía en este aspecto aunque hubo un par de cortes puntuales muy “extraños” durante el concierto que no quedaron más que en un susto), sobre todo en lo que a la guitarra de Tim se refiere, que a la gente no pareció importarle demasiado.

Clutch_06@Sala But

Si la respuesta a un tema del nuevo disco había sido entusiasta no hace falta ser muy avezado para intuir la que se lió con “Mercury”, “The Mod Goes Wild” y “(In the Wake Of) The Swollen Goat”, todas del gran “Blast Tyrant”, el disco al que más recurrieron con hasta un total de seis representantes. Desde luego, con doce discos de estudio, me sorprendió el peso que tuvo este trabajo en el repertorio pero oye, no nos vamos a quejar por ello.

Clutch_09@Sala But

Con Neil ya dueño y señor del escenario haciendo gala de su tremendo carisma y con el público rendido al grupo siguieron echando la vista atrás con un poco de “Pure Rock Fury” de la mano de “Brazenhead”, donde por vez primera pudimos ver que el teclado del lado izquierdo del escenario iba a servir para las colaboraciones de Per Wiberg. El bajista de Kamchatka puso también su granito de arena para que la relajada “Ghost” o la celebradísima “10001110101”, justo antes de los bises, sonaran más fieles a la versión de estudio, cosa que siempre agradezco. Buena aportación la del sueco que, según he leído, no es la primera vez que hace.

Clutch_08@Sala But

La psicodelia de “Spacegrass” nos transportó a su debut y “A Quick Dead In Texas” y “X-Ray Visions” hicieron lo propio con “Psychic Warfare” poniendo está última, especialmente, la sala patas arriba. Por su parte, “In Walks Barbarella” y “Gimme The Keys”, esta última ya en los compases finales, dieron por finalizada la presentación de “Book Of Bad Decisions” obteniendo una respuesta más discreta que, lógicamente, los dos cartuchos que todavía se guardaban de “Blast Tyrant” en forma de “Worm Drink” y “The Regulator”.

Clutch_14@Sala But

El punto más negativo de su concierto para mí recayó en que, por mucho que Cactus y la Creedence Clearwater Revival sean referentes para ellos, nos cayeran sendas versiones cuando, para colmo, de los noventa minutos que les ofrecieron tan sólo quisieron aprovechar setenta y cinco… “Evil” y “Fortunate Son” son clásicos de la música pero que con doce discos de estudio te marques dos versiones, dejando fuera tantos y tantos temas, no me gustó demasiado. Eso sí, la respuesta a ambos (sobre todo a la de la Creedence) fue muy positiva así que seré yo el equivocado.

Clutch_10@Sala But

Tras la mentada “10001110101” se retiraron unos minutos mientras la gente reclamaba los consabidos bises con los que, sin duda, nos iban a obsequiar. De hecho los empezaron de la mejor manera posible cuando Neil, guitarra en ristre, pronunció las palabras mágicas “vámonos, vámonos” desatando la locura entre la audiencia con “Electric Worry”. Lástima que tan sólo nos quedara la versión del “Fortunate Son” para que remataran la faena porque estoy seguro que la gente hubiera estado encantada de seguir durante ese cuarto de hora que nos racanearon para llegar al tiempo que teóricamente tenían asignado.

Clutch_15@Sala But

Aún con todo, el balance de esta nueva visita de Clutch fue más que positivo porque son una banda que mantiene un nivel notable en estudio pero llega al sobresaliente en directo. Si llegan a tocar un poco más y me cambian las versiones por temas propios lo hubieran bordado porque están en un gran estado de forma y Neil sigue siendo uno de los grandes frontman del estilo. Tal vez para la próxima.

Texto y Fotos: David Ortego

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