(CRONICA) DEACON BLUE – Madrid – Sala La Riviera – 04/03/2019

DEACON BLUE Madrid Sala La Riviera 04/03/2019

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Esta típica frase que se suele pronunciar según se van cumpliendo años y vamos teniendo cierta edad seguro que se le pasó por la cabeza a muchos de los asistentes al concierto de Deacon Blue el pasado lunes mientras abandonaban una Riviera que, sin llegar al lleno absoluto, mostró un gran aspecto para recibir de nuevo en la capital a los escoceses, tras su visita de hacía un año celebrando sus tres décadas de existencia, en la que agotaron todo el papel en sus tres fechas españolas.

La respuesta a esta “pregunta del millón” tendrá una respuesta afirmativa o negativa, seguramente matizada, según quién la responda pero, en el aspecto musical (que esto no es un blog personal sino un webzine de música) mi respuesta sería tan afirmativa como rotunda. Si, para mí la música de décadas pasadas, gustos y estilos aparte, fue mucho mejor que la que vivimos actualmente. Y no, no es sólo nostalgia del pasado (que también) sino una creencia firme de que la calidad, en líneas generales (que morralla también había sin lugar a dudas), era abrumadora en todos los estilos musicales en una década, por ejemplo, como la que me vio crecer. Los ochenta.

Deacon Blue_02@La Riviera

Lo que vivimos los que asistimos a la descarga de Deacon Blue fue un viaje al pasado, a recuerdos ligados a canciones contra los que no se puede luchar y, seguramente, las magnifiquen. Por eso, seguramente, lo que para una persona que no los vivió no pase de una simple canción ñoña de pop rock o pop a secas (aunque estas etiquetas creo que se les quedan pequeñas y no les hacen justicia) para otros muchos sean pequeños trozos de su propia existencia. Por si tenía alguna duda, el pasado lunes comprobé por qué los de Glasgow fueron tan grandes a finales de los ochenta y primeros noventa, incluso en España. Es que fueron (y son) un grupo realmente bueno en estudio (con sus altibajos, por supuesto) y lo son en directo como comprobé en mis propias carnes por primera vez.

Deacon Blue_03@La Riviera

Sin teloneros, innecesarios para calentar al público porque este, en su mayoría talludito y para mi sorpresa mucho de más allá de nuestras fronteras, ya venía muy motivado de casa o se fue entonando a base de minis de cerveza con el transcurso del concierto. Por ello, cuando se apagaron las luces y apareció el sexteto sobre las tablas pasadas las nueve de la noche, una sonora ovación resonó en la sala mientras la pausada “I Was Right And You Were Wrong” nos daba la bienvenida a casi dos horas de recuerdos hechos canciones.

Deacon Blue_04@La Riviera

Mentiría si dijera que he seguido la carrera de la banda de Ricky Ross a lo largo de los años pero ver el gran peso que tenían sus discos más exitosos y brillantes (los dos primeros) en sus repertorios fue el empujón que necesitaba para acercarme a verles porque, en la época en que explotaron, yo grababa en cintas TDK los temas que me llamaban la atención de la radio para poder escucharlos a mí antojo y suyos eran algunos de los que formaron parte de esas cintas. No puedo alegrarme más por esta decisión porque desde el primer momento supe que aquello iba a ser una demostración de que quién tuvo, retuvo. Y ellos tuvieron mucho cuando la música gozaba de mucha más importancia y presencia en los medios que la que ahora tiene desgraciadamente.

Deacon Blue_05@La Riviera

Sin embargo, salvo para los más fervientes seguidores (que aseguro que más de uno y de dos había en la sala), suponía que las canciones de los trabajos editados en este siglo pasarían muy desapercibidas para el grueso de los presentes y obtendrían una respuesta muy tímida por parte del respetable. En parte tuve razón (no era un pronóstico muy difícil de acertar, lo sé) pero también me llevé alguna sorpresa a este respecto.

Deacon Blue_06@La Riviera

Efectivamente, temas como “The Outsiders”, “The Rest”, que sonó fantástica, la balada “Every Time You Sleep”, “The Hipsters”, “The Believers”, la única concesión a su último disco editado en 2016, o “That´s What We Can Do” no recibieron la misma respuesta que los temas de sus primeros trabajos pero, sorprendentemente, no desentonaron lo más mínimo ni bajaron la calidad del concierto. ¿Por qué sucedió esto?

Deacon Blue_07@La Riviera

Pues creo que la respuesta es simple. Ricky sigue componiendo a un nivel al que la mayoría de los compositores actuales de hits de Radio fórmula ni se acercan. Además todos los miembros del grupo, aún siendo conscientes de que su fama proviene de las canciones editadas a finales de los ochenta, defienden las canciones más actuales con una convicción y sentimiento que las convierten en auténticas. Y eso fue otra de las cosas que me gustó confirmar esa noche, aunque ya lo supiera de antemano. El pop de calidad también es auténtico y la comercialidad, bien entendida, no tiene por qué ser un término despectivo.

Deacon Blue_08@La Riviera

Siguen teniendo esa chispa tras más de treinta años de carrera, una separación de un lustro en los noventa tras la salida de Douglas Vipond para centrarse en su carrera como actor y la muerte de uno de sus fundadores, Graeme Kelling (sustituido desde hace más de diez años por un cumplidor Gregor Philp), al que un asistente recordó con una pancarta que rezaba “Graeme Never Forgotten” que Ross cogió y, agradeciendo el gesto, enseñó antes de quedársela. Si, la química como grupo sigue existiendo, y fue palpable esta noche en muchos momentos, más allá de que Ricky (genial tanto como frontman como en los momentos en los que se encargó también del teclado) y Lorraine sean las cabezas más visibles.

Deacon Blue_11@La Riviera

Fueron profesionales al máximo, clavaron las canciones (aunque viera un poco forzado en momentos puntales al líder para llegar a algunos tonos pero nada escandaloso o que pudiera sonrojar a sus seguidores) y sonaron perfectos bajo un brillante juego de luces mientras derrochaban una simpatía y cercanía propias de alguien que sabe que se lo debe todo a su público. Ese que les apoyó desde sus inicios y que esta noche incluso llevaron a sus hijos con ellos para que asistieran a un concierto que resultó ser de muchos quilates.

Deacon Blue_12@La Riviera

De verdad que hacía tiempo que no vivía un ambiente tan emocionante en un bolo como el que se creó con Deacon Blue porque ver a gente que no cumple los cincuenta saltar, dar palmas y desgañitarse como si les fuera la vida en ello no es algo habitual ni, por ello, baladí. Tan emocionante como sus canciones, esas que hablan de paz, amor y esperanza, como nos espetó el vocalista en un momento del concierto.

Deacon Blue_13@La Riviera

Mentiría también si dijera que no considero la voz de Lorraine McIntosh, desde la primera vez que la escuché, el contrapunto perfecto a la de Ross y pieza clave y fundamental en el sonido de Deacon Blue. Albergaba algunas dudas sobre cómo habría tratado el paso del tiempo a la aparentemente alocada y entusiasta vocalista pero al fin resolví el interrogante. La respuesta no pudo ser más satisfactoria.

Deacon Blue_14@La Riviera

Tenía delante a una mujer a punto de cumplir 55 años, madre de cuatro hijos, de cuyo rostro no había desaparecido esa ilusión por la música. Con sus peculiares movimientos y forma de cantar, siempre acompañada de su eterna pandereta, cuajó una actuación sobresaliente. Si cerraba los ojos podía verla igual que como la recordaba en los vídeos musicales cuando era una veinteañera y yo no era ni adolescente. Mostró mucha complicidad escénica con su marido, cosa lógica por otro lado, pero también con sus compañeros y con las primeras filas a las que no paró de regalar sonrisas y gestos de agradecimiento. Muy grande.

Deacon Blue_15@La Riviera

Nadie concebiría un concierto de los escoceses sin Ricky (por algo es el líder del combo) y Lorraine pero reconozco que, al ser bastante maniático con el tema de las formaciones de los grupos, me agradó mucho ver tras los parches y los teclados a los históricos Douglas Vipond y James Prime, respectivamente. Además todos en tan buen estado de forma como el que mostraron, sobre todo el baterista que se conserva físicamente genial al igual que Ross, aunque es cierto que son más jóvenes que Prime. La lástima fue que Ewen Vernal no fuera de la partida pero su ausencia la suplió con solvencia Lewis Gordon, el bajista del combo desde 2011. De este modo el núcleo “duro” del grupo sigue intacto, y se nota.

Deacon Blue_16@La Riviera

Como comentaba antes, con el permiso también de “Your Town” (posiblemente la más floja del concierto en mi opinión) y de un par de grandes temas del controvertido en su día “Fellow Hoodlums” como “Your Swaying Arms” y la sentida “Cover From The Sky” en la que la vocalista de Bridgeton tuvo su merecido protagonismo siendo aplaudida a rabiar al terminar, el protagonismo del repertorio recayó en sus dos primeros trabajos. “Raintown” y el que les catapultó al estrellato, el maravilloso y casi profético “When The World Knows Your Name”. Vamos, lo que todos queríamos escuchar.

Deacon Blue_17@La Riviera

Que estén variando algunos temas en cada concierto, algo que personalmente valoro muy positivamente en un grupo aunque convierta sus repertorios en una especie de lotería, nos privó de algunas canciones que creía fijas como la propia “Raintown”, “Circus Lights” o “He Looks Like Spencer Tracy Now”. Sin embargo eso posibilitó que sonaran “The Very Thing” o “Queen Of The New Year” que no tocaron en todas las fechas y que seguro que algunos agradecieron mucho.

Deacon Blue_19@La Riviera

Independientemente de estos detalles, la calidad del repertorio no sufrió merma importante y temas como “Wages Day”, la fugaz “Sad Loved Girl” o las maravillosas “Chocolate Girl” y “Loaded”, en las que introdujeron como es costumbre fragmentos de las versiones de “You´re Got a Friend” (Carole King”) y “Ain´t Got No Home” (Woody Guthrie) respectivamente, sonaron a gloria para los presentes.

Deacon Blue_21@La Riviera

Aunque considero que tienen temas buenos para dar y tomar estaba claro que uno de los momentos más álgidos de la actuación llegaría con “Real Gone Kid” y, efectivamente, así fue. Bastaron unas pocas notas de James Prime para que toda la sala la reconociéramos y al grito de Ross, en un macarrónico español, de “¿Están preparados?” nos pusiéramos a botar junto a él. Impresionante momento de comunión con el público. Otro más a sumar a la lista.

Todo lo bueno tiene su final y a “Town To Be Blamed” le correspondió ese papel pero, aunque todos sabíamos que volverían a salir, no habían terminado de abandonar el escenario cuando la sala ya rugía pidiendo su vuelta para rematar la faena hasta que el ya típico “oeeeeeeeee, ooee, ooee, ooeeeeee” español se impuso a los gritos y aplausos de los “guiris”. O ellos se sumaron a ese cántico tan nuestro, que también puede ser.

Deacon Blue_09@La Riviera

Agradeciendo de nuevo nuestra presencia echaron el resto con “When Will You (Make My Telephone Ring”, enlazada como es habitual con la versión de Chi-Lites “Have You Since Her?”, antes de que un millar de gargantas se arrancaran a petición de Ross con las primeras estrofas de “Dignity”, otro de esos temas que han dejado una huella generacional. Por su parte la animada “Fergie Sings The Blues”, con la sala bailando junto a Lorraine (que hasta se subió a la tarima del teclista), puso el punto y final a un concierto realmente bueno. O eso creíamos porque aún se guardaban una “sorpresa” en la manga.

Vipond abandonó su kit y se puso al lado de Gregor Philp mientras este y Ricky se colgaban sendas acústicas para interpretar el “Always On My Mind” de Brenda Lee (aunque es más conocida con la voz de Elvis) junto a los coros de toda la Riviera acompañándoles. En ella, y a modo de original despedida tras cien minutos de altísimo nivel, el resto de músicos fueron cantando el estribillo mientras recibían su correspondiente, y más que merecida, ovación.

Deacon Blue_23@La Riviera

“30 Years And Counting” es el nombre con el que han bautizado a esta gira lo que sugiere que miran al futuro y no solamente al pasado. Después de lo que vivimos creo que hay pruebas más que suficientes para afirmar que han envejecido con mucha dignidad (aunque ya no estén en la cima de las listas de éxitos), se mantienen en muy buena forma y que, si sacan nuevo material, este será del nivel mínimo exigible para no tirar por tierra su legado. No todas las bandas de su generación pueden decir lo mismo ni están activas para demostrarlo. Así da gusto empezar la semana.

Texto y Fotos: David Ortego

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Sobre Roberto Fierro

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