(CRONICA) GRAVE DIGGER + BURNING WITCHES – Madrid – Sala Copérnico – 02/02/2019

GRAVE DIGGER + BURNING WITCHES Madrid Sala Copérnico 02/02/2019

Dentro del Heavy Metal teutón Grave Digger son uno de los grupos clásicos que siguen a día de hoy, con mayor o menor éxito comercial, batiéndose el cobre para mantenerse en el cada vez más saturado mercado discográfico donde no paran (y que no lo hagan) de salir nuevos grupos intentado hacerse un hueco. Chris Boltendahl y su banda siguen al pie del cañón editando con regularidad trabajos discográficos y no únicamente viviendo de su pasado que, curiosamente, para mí no fue tan glorioso en los ochenta como en la década maldita para el Heavy Metal clásico. Los noventa.

Burning Witches_14@Copernico

No tengo claro el motivo pero sus audiencias en nuestro país nunca terminaron de despegar como si lo hicieron otros paisanos suyos y por ese motivo, y más teniendo en cuenta la cantidad ingente de conciertos que tenemos en la capital, que estuvieran programados en la sala Mon me pareció un poco exagerado. No me equivocaba y al final el concierto fue movido a una sala de menor aforo como Copérnico y, días antes de sus conciertos, nos llegó la noticia que las fechas programadas iban a ser la última oportunidad de verles en nuestro país. Cada cual que piense lo que estime pero yo, personalmente, lo dudo pues no tengo información al respecto que así lo corrobore más que un escueto comunicado. Lo mismo me equivoco pero las giras de despedida no se suelen anunciar así, ¿se van a separar o sólo van a dejar de venir a España?

Burning Witches_13@Copernico

Como ya he visto a Grave Digger varias veces reconozco que la inclusión de las suizas Burning Witches como teloneras hizo que mi interés en el concierto aumentara porque, sin haber inventado la rueda, en su corta trayectoria han facturado dos interesantes discos de Heavy Metal clásico (sobre todo me quedo con el reciente “Hexenhammer” que creo supera a su debut homónimo) que me apetecía ver cómo defendían en directo.

Burning Witches_12@Copernico

No es demasiado habitual que un grupo de tan reciente creación venga de gira a nuestro país como cabezas de cartel, y aún menos que lo hagan dos veces en un año como han hecho ellas en su pasado reciente, pero si te apadrina Schmier y tienes detrás el respaldo de la todopoderosa Nuclear Blast este tipo de cosas supongo que son más factibles. Por desgracia sus fechas programadas en Madrid y Barcelona de octubre se cancelaron al ser incluidas en la gira de Grave Digger por lo que nos quedamos con las ganas de verlas de headliners en la capital y tuvimos que conformarnos con que ejercieran de teloneras. Veamos el vaso medio lleno, al menos actuarían en ambas ciudades.

Burning Witches_11@Copernico

Está claro que no sólo han despertado mi interés porque, incluso empezando casi a la hora de merendar, tuvieron una asistencia muy aceptable comparada con la que suelen tener las bandas teloneras de grupos clásicos. Eso sí, conocedores de sus temas no había tantos por lo que pude comprobar. No obstante seguro que ganaron algunos seguidores para su causa porque el concierto fue francamente bueno y me sorprendieron positivamente, sobre todo su vocalista Seraina Telli cuya labor destacaría por encima del resto.

Burning Witches_06@Copernico

También me resultó sorprendente que siendo “Hexenhammer” su última entrega discográfica el protagonismo en su repertorio se lo llevara su debut. Normalmente sales a defender tus nuevas composiciones por lo que no entiendo el motivo por el que tocaron el doble de canciones de uno que de otro (la versión del “Holy Diver” no la cuento obviamente aunque pertenezca a “Hexenhammer”) cuando encima tu nueva guitarrista entró en 2018… Curioso cuanto menos.

Burning Witches_05@Copernico

Cinco minutos antes de lo previsto se apagaron las luces y las cinco “brujas” salieron al escenario atacando “Executed” (bueno, Seraina salió un poco después que sus compañeras para dar el alarido inicial), corte que abre también su último trabajo, con un sonido bastante deficiente desde mi posición (sobre todo en las guitarras) que, afortunadamente, no fue la tónica general y fue mejorando con el paso de los temas hasta ser notable.

Burning Witches_07@Copernico

Aunque no sea algo que me parezca fundamental, me agradó comprobar que su gusto por el Metal más clásico no se queda sólo en las claras influencias que su música destila sino que su atuendo iba en consonancia con ella. Cuero, mallas, cadenas y demás formaron parte de su vestimenta y complementos por lo que parece evidente que cuidan mucho todo lo relacionado con la banda y su puesta en escena. Tanto es así que la rubia vocalista incluso tenía customizado el pie del micrófono acorde a la temática general del grupo.

Burning Witches_09@Copernico

Con posturitas más o menos estudiadas (yo diría que más lo primero que lo segundo aunque sin ser muy forzadas) y Seraina como maestra de ceremonias moviéndose de un lado a otro del escenario animando a los presentes caían “Metal Demons”, “We Eat Your Childrens” o ese temazo que da título al último disco ante la atenta mirada de un público que, poco a poco, se iba metiendo en la descarga de las suizas. Sin duda fueron ganándose a los presentes canción a canción con su desparpajo y buen hacer consiguiendo que la gente coreara, se los supieran o no, algunos estribillos.

Burning Witches_04@Copernico

“Bloody Rose” nos demostró que la menuda vocalista clava tantos los registros agudos como los más graves y agresivos, además de teatralizar en gran medida la interpretación de los mismos. Sin duda me pareció una frontwoman tremenda y su actuación, tanto vocal como escénica, la calificaría como sobresaliente. Todo ello sin desmerecer a sus compañeras que estuvieron algo más estáticas pero que, sin duda, cumplieron con su cometido. Destacaría la labor a las seis cuerdas tanto de la fundadora Romana Kalkuhl como la recién llegada Sonia Nusselder quien, a pesar de su insultante juventud (veinte añitos), la vi segurísima sobre las tablas.

Burning Witches_10@Copernico

Por supuesto no podía faltar la balada de rigor, ¡y qué balada! “Save Me” es brillante, como lo fue la interpretación de la misma por parte del quinteto. Una gran composición que sirvió de contrapunto a la “caña” que siguieron repartiendo con ese pequeño “clásico” que ya es “Black Widow” y ese alegato contra el racismo titulado “Open Your Mind” para, seguidamente, buscar la complicidad del público con su versión del trilladísimo “Holy Diver” que yo hubiera eliminado pero que, evidentemente, fue coreada por la totalidad de la sala. La llevaron ligeramente a su terreno pero, eso sí, la parte del solo estuvo a años luz de lo que en su día grabó Vivian Campbell.

Burning Witches_08@Copernico

Sin tiempo para más el corte de su debut que les da nombre puso el punto y final a una gran descarga por parte de estas cinco chicas que me dejó muy buen sabor de boca en los cincuenta minutos que duró. Queda por comprobar si son capaces de mantener esta línea ascendente y el apoyo que, sin duda, están teniendo, les sirve para consolidarse como una banda a tener en cuenta para mantener viva la llama del metal más tradicional. Ya digo que no han descubierto la pólvora pero tienen presencia y, sobre todo, temas que enganchan por lo que yo les daría una oportunidad. Seguro que volvemos a oír hablar de ellas muy pronto.

Grave Digger_19@Copernico

Poco más de quince minutos, uno de los cambios más rápidos que recuerdo últimamente, fue lo que tuvimos que esperar para que se volvieran a apagar las luces y la intro de rigor sirviera para que viéramos por primera, aunque no por última, vez al tipo que ahora se disfraza de la “mascota” del grupo, “Reaper”. Este se paseó por el escenario animando al público y caldeando el ambiente ante la salida de los “Cavatumbas”, que fueron tomando sus posiciones en el escenario comenzando la descarga con “Fear Of The Living Death”, el corte que también abre su último disco.

Grave Digger_18@Copernico

Hablando del escenario es loable que un grupo de recursos limitados como Grave Digger intente ofrecer un plus escénico más allá del telón de fondo con la portada del último disco y los paneles de rigor. Ellos ambientaron de forma aceptable las tablas con unas siluetas de zombies y cruces iluminadas con focos propios e, incluso, en momentos puntuales hasta lanzaron chispas desde detrás de dos de ellos. Esto junto a un apropiado juego de luces, un par de máquinas que lanzaban columnas de humo, tres tarimas y varias apariciones del tipo disfrazado de “Reaper” hicieron más vistoso el show de los alemanes que, como casi siempre que los he visto, fue bastante a piñón.

Grave Digger_16@Copernico

No es que Chris Boltendahl sea un tipo con un carisma arrollador precisamente pero siempre me cayó bien y mantuvo la sonrisa perenne durante todo el concierto, aunque me dio la sensación de que él y sus compañeros salieron como a medio gas. Además de animar a un público que estuvo bastante receptivo a sus “demandas”, sobre todo el más joven, cantó bastante bien con esa característica y personal voz (aunque falta de la potencia de antaño) que sigue manteniendo tras tantos años en activo. No está dotado con una voz privilegiada pero es inseparable de la música de los alemanes. Él es el alma de Grave Digger.

Grave Digger_14@Copernico

Respecto a sus acompañantes, no descubro nada si digo que el bajista Jens Becker, y compañero de Chris desde hace más de veinte años, es anodino a más no poder sobre el escenario. Siempre me pareció que está como ausente y a lo suyo. Tuve de nuevo esa sensación pero no soy imparcial y le “perdono” todo por haber tocado en algunos de los más gloriosos discos de los otrora dioses Running Wild. Esta noche cumplió instrumentalmente, como siempre hace, pero se limitó a moverse adelante y atrás completamente a su bola por lo que su aportación escénica fue escasa.

Grave Digger_09@Copernico

Haciendo memoria creo que era la primera vez que veía al “nuevo” guitarrista Axel “Ironfinger” Ritt, y eso que lleva casi diez años con ellos. Calzarse las botas de ilustres en su puesto como Uwe Lulis o Manni Schmidt no es tarea fácil pero, sinceramente, su ejecución me hizo echar de menos a sus predecesores. Lo mismo me pasó con el otrora teclista Marcus Kniep quien ahora se sienta tras los parches tras la salida de Stefan Arnold tras veintidós años en el grupo, que se dice pronto. No lo voy a comparar con bestias pardas del tipo Jorg Michael, ni siquiera con su predecesor, pero me pareció que no pasa de “correcto” a la batería aunque cumpliera sin alardes. Además, no sé cómo es en su faceta de teclista pero que haya abandonado este puesto sin ser sustituido dejó un poco “cojo” el sonido del grupo en directo porque, increíblemente, no estaban las pistas de teclado ni siquiera grabadas (o yo no las escuché), aunque si los elementos folclóricos de algunos temas como las gaitas. Y parecía que H.P. Katzenburg sólo era un “friki” disfrazado de la muerte tras un teclado…Nada más lejos de la realidad.

Grave Digger_17@Copernico

Con tantos discos en el haber del grupo, y presentando encima disco nuevo, tenía bastante “miedo” por el repertorio que tocarían. Lo cierto es que resultó estar muy repartido entre la época más actual (fundamentalmente los últimos tres discos) y la época más exitosa con temas de su trilogía sobre la Edad Media que, sin duda, fueron los que levantaron más al público en general, y veterano en particular. Mayoría este último como suele ocurrir en conciertos de bandas tan longevas.

Grave Digger_08@Copernico

“Tattooed Rider” y “The Clans Will Rise Again” dieron paso al primer gran tema de la velada, “Lionheart”, que encendió los ánimos y las gargantas de un público expectante en estos primeros compases de la descarga y donde los teclados del estribillo se echaron en falta antes de recalar de nuevo en “The Living Dead” con una prescindible “Blade Of The Immortal”. Los temas del último trabajo no están mal pero ni estos ni otros del tipo “Lawbreaker” o “Call For War”, ambos de “Healed By Metal”, se acercan a canciones como la rescatada tras varios años sin sonar “The Bruce (The Lion King)”, con “Reaper” portando y agitando una bandera escocesa en su inicio, o la coreada y fija en los repertorios “The Dark Side Of The Sun”. La respuesta del público ante unos y otros parecía corroborar mi opinión.

Grave Digger_05@Copernico

El medio tiempo “The Curse Of Jacques”, de las favoritas de Boltendahl como se encargó de confirmar el propio vocalista al presentarla, sonó bastante descafeinada sin los teclados pertinentes antes de retornar a este siglo con la tralla de “War God” y la monótona “Season Of The Witch”. Y es que, llegados a este punto, el concierto me estaba pareciendo correcto pero algo lineal con momentos puntuales de “subidón” que, “casualmente”, coincidían con los temas más antiguos.

Grave Digger_04@Copernico

“Highland Farewell”, que me gusta bastante, nos puso en la antesala de la recta final del concierto regular. Apartaron a un lado los temas recientes y dejaron en manos de cortes antiguos la suerte del final del show, acertadamente en mi opinión.  “Circle Of Witches” (si, más canciones relacionadas con brujas aunque no se acordaran ninguna de su “Witch Hunter” de 1985…) fue el primero de ellos para seguir in crescendo con “Excalibur” y terminar poniendo a la sala a corear a capella el mítico estribillo de su no menos mítico “Rebellion (The Clans Are Marching)”, mascota incluida para simular que tocaba la parte de las gaitas. Sin duda este tema resume lo mejor de la esencia de los alemanes en cuatro minutos.

Grave Digger_02@Copernico

Tras una fugaz salida del escenario volvieron para rematar la faena de un modo que, para mí, fue bastante mejorable. “Healed By Metal” me resulta insulsa y no pasa de tema correcto pero claro, es una joya si la comparamos con ese esperpento que han perpetrado en su “The Living Dead” llamada “Zombie Dance”. Para introducirla el vocalista apeló a lo difícil que es mezclar Metal con Polka, eso se lo “compro”, y que muy pocas bandas se han atrevido a hacerlo (por qué será…) a lo largo del tiempo.

Grave Digger_03@Copernico

Si amigo Chris, es tan difícil como innecesario que una banda como Grave Digger se meta en esos “charcos” a estas alturas de la película. Habréis adivinado que Russkaja, los que han ayudado a crear semejante bodrio, y su “Russian Turbo Polka Metal” no me interesan lo más mínimo, qué le vamos a hacer. Pero quién sabe, viendo que la gente se puso a bailar el tema como si de la yenka se tratara pues lo mismo el “raro” soy yo. Como “gracia” (para el que se la encuentre) en el disco pues vale, pero sacrificar algún otro himno de los muchos que tienen para tocar “eso” pues no lo veo, la verdad. Ni yo, ni parece que ellos tampoco porque la defendieron de una forma más que tímida, por decir algo.

Grave Digger_06@Copernico

Menos mal que la rotunda y siempre fija “Heavy Metal Breakdown” nos devolvió al contexto de la cordura y cerró, con “paradina” incluida que me hizo pensar en alguna sorpresa extra (pero no), los 105 minutos del que tal vez sea el último concierto de Grave Digger en la capital. Si esto es de verdad así me queda una sensación agridulce porque el concierto no pasó de correcto, siendo honestos, y porque hubiera preferido otro repertorio para rubricar una trayectoria que, aún con ciertos altibajos innegablemente, les coloca en un lugar meritorio en la historia del Heavy Metal europeo. El tiempo dará o quitará razones.

Texto y Fotos: David Ortego

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