(CRONICA) Vita Imana – Sala Cats – 17/11/12

Vita Imana – Sala Cats – 17/11/12
 
El concierto de Vita Imana era un concierto muy esperado pues llevaban anunciando éste fin de gira desde hace varios meses, también era un cita muy especial para la banda porque grabaron lo que en el futuro será un DVD con esa actuación. Días antes ya existía expectación alrededor de éste evento, pues conocemos como puede ser Vita Imana en directo, pero éste concierto tenía un plus te motivación extra y más teniendo apuntada esta fecha en el calendario con tanta antelación. Como decía, desde unos días antes teníamos ese gusanillo en el estómago con hambre de concierto, que aumentó cuando vimos la importante cola que había antes de entrar a la sala.

 

Cuando entramos al interior de la Cats ya se barruntaba que algo grande iba a pasar ahí dentro. Al escenario se le había añadido una pasarela que llegaba hasta el centro de la sala y dividiendo la sala en dos.  En el escenario unas luces blancas similares a unos fluorescentes que creaban un ambiente bastante curioso.

 

Tuvimos que esperar hasta que decidieron saltar sobre el escenario, en los laterales pusieron unas barras de incienso, y ya pensábamos que hasta que no se consumieran no iban a comenzar.
Subieron al escenario en primer lugar los músicos mientras sonaba la intro del disco `Uluh´, “11º19´N 142º15´E”, permanecían a la espera del auténtico comienzo mientras calentaban, estiraban y soltaban tensiones. Cuando aparece Javier Cardoso se desata la locura, ese pequeño diablo, que es la rabia personificada, con el primer tema “Animal” ya se había recorrido todo el escenario y correteado por la pasarela.  Le seguían “Crudo invierno” y “Corpus”.

 

Una de las curiosidades del concierto es que el público se dividió en estos primeros temas, por un lado quienes querían sentir el poder de la banda y casi tocarlo en primera línea y en los laterales de la pasarela. Y por otro lado quienes por el contrario querían sentir esa apisonadora llamada Vita Imana mientras se destrozaban haciendo pogo al final de la ya mencionada pasarela. Ahora comenzaba la sección de su disco “En otro lugar” dejando para el final la siguiente parte de “Uluh”. “Nada por ti”, “Oculto”, especialmente celebrada “Gondwana”, “Cuando despierta” y la instrumental “Taikos I”. 

 

Quien llama la atención es Cardoso, pero echando la vista al resto de componentes, no hay desperdicio. Cada uno siente las canciones de forma diferente y están metidos completamente en su mundo, actúan impulsivamente a través de sus instintos, cada uno ensimismado en su tarea casi sin prestar atención a lo que sucede poco más allá de su espacio personal, pero a su vez sonando de una forma tan compacta y bárbara que todos podíamos sentir ese sentimiento visceral de como estallaba la adrenalina en nuestro interior.  Sin apenas tomar un respiro, salvo para dar las gracias por la asistencia y poco más atacaban temas y más temas. “Nunca”, “Sistema nervioso”, “Parásito”, “El edén”, la atroz “Paranoia”. 

 

La banda vuelve al camerino a tomar un merecido respiro. Pero todavía se guardaban algunas sorpresas, para empezar aparecían en el escenario Luis Tarraga y Molly de Hamlet colaborando en “Romper con todo”. No fue una de las mejores canciones de la noche, pero si que cambió un poco la dinámica de la noche y le dio otro aire, a parte de ver el hermanamiento entre ambas bandas es bastante emotivo. Una banda de la vieja escuela apoyando a una que está ahora precisamente tratando de `romper con todo´, y lo están consiguiendo.

 

Ahora llegaba el principio de una parte en acústico con “Origen”, para calmar un poco las cosas, pero todos sabíamos que todavía quedaba mucha caña que repartir. Se podría decir que fue el momento de `calma chica´ antes de un huracán. Llegaba “Taikos II”, la tormenta previa al huracán. Una barbarie por parte de los percusionistas, a los que se les unió Cardoso tomando el centro del escenario donde comenzaba la prolongación de la tarima. Un momento totalmente feroz, de tamaña contundencia que descolocaría a cualquiera creando sentimientos de ardor y energía desbordada.

 

Esa energía que quemaría pero a base de bien con los últimos temas que restaban a la noche. En primer lugar “Quizás no sea nadie”, momento en el que Javier nos hizo sentarnos en el suelo para desatar la barbarie saltando todos a la vez y él uniéndose al pogo, cosa que hizo en más de una ocasión a lo largo de la noche. Le seguían “Cráneo” y “Un nuevo Sol”.  Con esto se podría dar por terminado el concierto, pero para nada  fue así, quedaba una última sorpresa. Y es que se marcaron “Uluh” completo, diez minutos de tema que se hicieron como uno de dos o tres minutos.

 

Pasó el concierto en un suspiro, seguro que la espera para el DVD se nos hace eterna, para poder mostrar a nuestros amigos y poder decir, “yo estuve ahí”.  Una noche que a quienes estuvimos allí sabemos que no fue solo un concierto. La banda también lo sabe pues los gestos de mala leche, cólera, incluso odio, se transformaron en gestos de total agradecimiento y emoción, ni ellos mismos se creían cómo se había sucedido ese concierto.

 

Finalmente, tanta expectación no decepcionó, literalmente nos volaron la cabeza, pues algunos todavía seguimos dándole vueltas a ese concierto y tratando de rememorar sensaciones.

 

Crónica y fotos: Daniel Cruz. 
 
 
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