(LIBROS) Bruce Dickinson: An Autobiography

Bruce Dickinson: An Autobiography

Por Alberto García-Teresa

Decepcionantes resultan estas memorias del cantante de Iron Maiden; de una de las personalidades más inquietas y de una de las mejores voces del mundo del rock.

Quién sabe si ese afán que tuvo a mediados de la década de los noventa por romper y salir de la esfera centrípeta de Maiden, de reivindicación personal, mueve también (erróneamente, a mi juicio) este trabajo. La cuestión es que, en este libro, Dickinson parece que quiere eludir las referencias al grupo, salvo en hitos inexcusables.

Esta autobiografía abarca de su infancia hasta el tratamiento de su cáncer; desde sus primeros días hasta casi el presente. En ese trayecto, el cantante saca a relucir todas sus otras facetas: practicante de esgrima, novelista, locutor radiofónico, guionista, fabricante de cervezas, conferenciante para empresarios y, sobre todo, piloto y amante de la aviación (un tema al que dedica en la segunda mitad del libro tanto o más espacio que a la música).

Seamos claros: el libro termina siendo demasiado liviano. Repasa hechos, enumera anécdotas pero no llega a aportar cuando las recupera; parece un recuento de episodios, muchas veces, anodinos, sin sopesar su trascendencia (o, más exactamente, su irrelevancia). Así, falta en la obra una perspectiva de balance, la cual únicamente aparece en un par contado de páginas. Durante demasiados pasajes, al libro le faltan brillo y ritmo. Concretamente, se aprecia falta de encaje en la redacción: más allá de la colección de historias no sea muy acertada, se yuxtaponen episodios o pasa de una historia a otra a veces sin hilazón o sin marcar una separación. Habría hecho falta más labor de edición a la hora de preparar la obra; un apoyo mayor de redacción y una distribución más acertada. En ese sentido, resulta chocante porque orilla los acontecimientos que han generado esa anécdota. Esto genera un problema de articulación del libro, ya que el autor quiere seguir un orden cronológico pero no recorre su columna vertebral, sino que se queda en un anecdotario con una mala organización.

De hecho, el tramo del volumen dedicado a su primera (y gloriosa) etapa en Iron Maiden es quizá el más ramplón de todo el volumen, porque repasa una historia ya muy explorada y le falta una perspectiva personal. Por supuesto que nos irá desvelando anécdotas y enriqueciendo nuestro conocimiento y compresión de su trabajo y de la música de Iron Maiden (básicamente, de los temas que ha compuesto él), pero quien busque un mayor acercamiento desde ese enfoque a Maiden, poco encontrará más que en el fundamental Run to the Hills. The Autorised Biography, de Mick Wall.

Mencionaba antes la fallida selección de anécdotas. Y es que muchos tramos son insustanciales, con historias y anécdotas poco interesantes. Parece más un recorrido con hitos a los que tiene que aludir, como una compilación formal de información que con un concepto de libro de memorias. Pero, incluso así, Dickinson pasa de puntillas por la actividad de la banda, tanto en giras como se encuentran en el estudio. Lo curioso es que reconoce que, en 1992, no sabía mucho de nada más allá de Maiden, donde había estado “completamente sumergido” durante diez años. Omite referencias y se dirige, pues, a un lector que ya sabe de lo que está hablando. No en vano, apenas aparecen los otros miembros de la banda salvo en los primeros discos. Parece que evita sacarlos en las páginas. Elude las polémicas y, salvo en unos pocos párrafos puntuales, hasta las valoraciones de su propia música. Apenas explica cuando decidió abandonar Maiden. En menos de una página alude a ese acontecimiento trascendental y, de hecho, no dice nada de malestar con Harris ni divergencias musicales. Emplea tres líneas para contar la incorporación de Adrian Smith al Accident of Birth (básicamente, para contar que lo llamó por teléfono) y dos páginas a la petición de reingreso en Iron Maiden (sin aludir a la salida de Blaze Bayley). A estos hechos destacadísimos dedica, así, mucho menos espacio que el que emplea, por ejemplo, para hablar de la sustitución de Roy Z. por un guitarrista suplente en la gira del Chemmical Wedding. Igualmente, emplea muchísimo espacio para volcar sus avatares como piloto, hasta el punto de que se colocan en un primer plano. De hecho, menciona giras y conciertos sólo para traer a colación sus historias de aviación ocurridas en esos lugares a donde la música le llevó (y no físicamente).

Lo más interesante del volumen es su experiencia en Sarajevo, durante la Guerra de los Balcanes (como sabemos, hace poco se ha editado el documental Scream for me, Sarajevo con todo ello). Ese capítulo es, además, uno de los más extensos del tomo.

En verdad, What Does This Button Does? An Autobiography parece una obra complementaria, que evita lo central para fijarse en lo accesorio. Y esto queda manifestado tanto en el enfoque de los acontecimientos recogidos como en el propio contenido, el cual resulta, finalmente, coherente con ese proceso. Así, se trata de un libro sin garra, insustancial, con una orientación desconcertante que se centra en el otro Dickinson o lo que orbita alrededor de su rol como frontman de Iron Maiden.

Bruce Dickinson

What Does This Button Does? An Autobiography

369 páginas

Harper Collins

[Edición española publicada por Cúpula]

1000 Views

Sobre admin

Administrador