(LIBROS) Mil maneras de volver al hotel, de Rafa J. Vegas

Mil maneras de volver al hotel, de Rafa J. Vegas

Por Alberto García-Teresa

Ser el bajista de Rosendo puede borrarle el nombre a uno, o al menos dejarlo siempre a la sombra. O también puede dejarle el espacio suficiente para poder irse a tomarla después de los conciertos solo (a Rosendo lo apabullan los fans) y llegar rozando las doce del mediodía al hotel al día siguiente, cuando hay que abandonar la habitación.

Con esa excusa, con ese cúmulo de maneras de regresar al hotel en condiciones siempre curiosas tras el millar de conciertos que lleva en sus manos, Rafa J. Vegas, “el Rafa al bajo”, arma este singular anecdotario. Escrito con un tono muy cercano, conversacional, Rafa traslada a la perfección el ambiente que lo rodea. Así, el autor va solapando medio centenar de episodios, que se distribuyen en pequeños capítulos de un par de páginas. Cada uno está centrado en un aspecto o un acontecimiento y van directos al relato. Conciso, sin enredarse, Rafa sabe escoger hechos sin entrar en lo prolijo y con una excelente selección de peripecias. Las cuenta con todo tipo de comentarios y de opiniones, lo cual enriquece mucho la obra. Aunque existe un pequeño hilo biográfico, en esencia prima la fluida yuxtaposición de historietas, anécdotas divertidas y algunas revelaciones: grabaciones, ensayos, conciertos, post-conciertos… No deja de ser un mundillo pequeño este del rocanrol español, y Rafa alternaba Rosendo con varios encargos como músico de sesión, de ahí la multitud de coincidencias curiosas con otros músicos.

Constituye ese formato un acierto, pues se aparta del libro de memorias canónico, con lo que se consigue un ritmo muy dinámico y se construyen los huecos que facilitan levantar cierta leyenda al relatar una parte solamente de sus aventuras. De hecho, el autor sabe saltar de la anécdota personal a una opinión general sobre la sociedad o la música. No en vano, sus peripecias infantiles y juveniles nos van también retratando el franquismo y distintos acontecimientos sociológicos y políticos. En ese sentido, se muestra muy crítico con la Transición y con la impunidad del aparato fascista. Al respecto, el asesinato de Yolanda González (en febrero de 1989), con quien compartía instituto, fue un hito importante en su toma de conciencia política.

“Yo necesitaba un bajista fijo para el grupo, pero nunca imaginé que fuera de por vida”, explica Rosendo en las primeras líneas del volumen, en el prólogo. 30 años lleva tocando con Rosendo, desde A las lombrices (1987), su tercer disco en solitario. Fue el concierto de AC/DC en el Palacio de los Deportes del Real Madrid, en 1981, lo que decidió a dedicarse a la música. Contaba él con dieciséis años entonces. Con 21, entró en Rosendo. Y, desde entonces, no la ha abandonado. El libro se cierra, precisamente, con el punto de inflexión que constituye la gira de despedida de Rosendo, en la cual está embarcado actualmente. Por eso, resulta este un momento muy oportuno para hacer balance y recuento.

Así, Mil maneras de volver al hotel se trata de un libro ágil y entretenido, con anécdotas muy bien escogidas, que agradará a todos los aficionados al rock estatal. Una obra muy recomendable, en definitiva.

Rafa J. Vegas

Mil maneras de volver al hotel

216 páginas

Desacorde, 2018

ISBN: 978-84-948498-2-4

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Sobre Roberto Fierro

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