Nacer. Crecer. Metallica. Morir, de Brannigan y Winwood 

Nacer. Crecer. Metallica. Morir, de Brannigan y Winwood

Por Alberto García-Teresa

Reformulando el lema de una camiseta del grupo, Ian Winwood y Paul Brannigan afrontan la tarea de recoger la historia de Metallica en dos tomos atendiendo a diversas fuentes, con una actitud crítica y con un buen pulso narrativo. Esta primera entrega (en un delicioso libro completamente negro, incluidos los cantos, de tapa dura) abarca hasta el Black Album. Así, engloba sus dos primeras y mejores etapas; los discos por los que son recordados.

Todo este trabajo de Winwood y Brannigan parte del concepto de Metallica como una banda inconformista, especialmente Lars Ulrich, que quiere avanzar continuamente. Las sucesivas decisiones del grupo se justifican y se aprecian desde ese prisma (sin duda, ya nos están poniendo en sobreaviso para los catastróficos cambios de los noventa y el dosmil). En cuanto a la vertebración del volumen, aunque Winwood y Brannigan mantienen una línea cronólogica, no la respetan en un sentido estricto, ya que dan saltos a favor del hilo narrativo. Emplean un formato dinámico y efectivo, con el que alternan relato, exposición de hechos y anécdotas con extractos de entrevistas a múltiples personas, tanto músicos, técnicos o periodistas. Todo el volumen evidencia un excelente trabajo de documentación. Los escritores han cruzado multitud de fuentes y eso se nota en la consistencia del relato y en su rigor. De hecho, parece que la historia se cuenta dirigida a gente que ya conoce la trayectoria de la banda, dado los guiños, las menciones a sucesos posteriores, o cómo va rastreando el germen de sucesos: relaciones personales, evolución personal, personalidades…

El volumen tarda en arrancar porque comienza recorriendo la infancia de James Hetfield y Lars Ulrich. Sin embargo, son interesantes esos pasajes porque nos permiten rastrear las motivaciones para formar la banda. Como nota curiosa, hay que señalar que el primer ensayo de Hetfield con Ulrich fue un fiasco porque Ulrich tocaba fatal. El siguiente ensayo fue posible porque el batería llevaba bajo el brazo el acuerdo para grabar un tema para el recopilatorio Metal Massacre. Al mismo tiempo que va plasmando las personalidades de sus componentes (la pasión de Lars Ulrich, la rabia de James Hetfield, la sobriedad de Cliff Burton, la autoexigencia de Kirk Hammet o la tenacidad de Jason Newsteed), se presenta la historia del grupo con rigor, amplitud de miras, atención a todo el proceso creativo y a toda la vida alrededor del grupo. De esta manera, los autores abordan la historia acertando a marcar los hitos y a narrarlos con solvencia y tensión: la llegada de Cliff Burton y el enorme salto cualitativo que supuso en el crecimiento de la banda, Dave Mustaine y los problemas, la firme autoridad de Lars y James, el ninguno de Newsteed, la resignación de Kirk. En concreto, sobre Cliff, aunque expresamente tratan de evitar mitificaciones, lo que escriben sobre él (también sus grises), no pueden dejar de engrandecer su figura. Precisamente, como es lógico, su muerte constituye un hecho traumático para la banda; genera un punto de inflexión y, de hecho, el bueno de Newsteed (eternamente “Newkid” para los otros miembros del grupo) justifica el nulo sonido del bajo en la mezcla final, fruto de las orientaciones de Ulrich y Hetfield, de And Justice for All… por el trauma que tenían ambos con la desaparición de Burton. No en vano, 31 días después de la muerte de Cliff, se incorporó Jason. Como sabemos, And Justice for All…, no en vano, constituyó una inflexión a todos los niveles: entrada y ciertas concisiones a los medios y artimañas de la industria discográfica, insertarse en el establishment de las rockstar, el despropósito del exceso de celo en la supervisión y finalmente dirección de las grabaciones… Sin embargo, la perspectiva trabajadora de Metallica, su entrega total en los conciertos y su determinación permanecieron orientando el rumbo. A su vez, destacan el desenfreno juvenil de los primeros tiempos, la visión del grupo y su temprana perspectiva de ir a por todas; su convicción en su propio proyecto. Paulatinamente, se va dejando constancia de cómo el alcohol, el éxito de su creatividad o de su autosuficiente y la ambición van opacando el talento, la determinación y la feroz frescura de su primera etapa.

Los autores trazan el contexto musical en cada época. En ese sentido, resulta relevante atender a la efervescencia de la emergente escena thrasher estadounidense que se apunta en el volumen. En ese repaso histórico, Winwood y Brannigan sitúan perfectamente en el contexto los discos y los repasan con buen juicio, reconociendo carencias y fallos pero también, claro, las genialidades. Porque, repasando los hechos, se vuelve a constatar la precocidad y talento de estos muchachos, que crearon varias obras maestras con veintipocos años. En cualquier caso, Paul BranniganIan Winwood son muy severos con los puntos negros de sus canciones, actuaciones y discos: los autores revelan una capacidad crítica muy exigente que lo que consigue, acertadamente y coherentemente, es realzar, cuando llegan, las alabanzas.

Por todo ello, Nacer. Crecer. Metallica. Morir, en definitiva, resulta un excelente trabajo biográfico sobre su primer y segundo período.

Nacer. Crecer. Metallica. Morir

Paul BranniganIan Winwood

400 páginas

Malpaso, 2018

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